Una ciudad musulmana
He pasado un fin de semana en Kano, al norte del país, con dos amigas. Dicen que la mitad norte de Nigeria es mayoritariamente musulmana, y la mitad sur cristiana, así que ya sabéis a qué zona íbamos. De hecho, me ha sorprendido enterarme de que el hausa, la lengua predominante en Kano y en el norte del país, proviene del árabe, de hace muchos años, de cuando los árabes llegaron aquí trayendo su cultura, su lengua y su religión.
Porque Kano es una ciudad muy antigua. Lo primero que nuestro guía nos enseñó, el sábado por la mañana, fue un trozo de la antigua muralla de la ciudad, de cuando Kano estaba en guerra con el pueblo vecino. Después nos llevó al palacio del emir, donde no pudimos entrar pero tuvimos la suerte de ver al emir durante cinco segundos, cuando entraba en su gran descapotable aclamado por los vecinos que levantaban su puño derecho en signo de respeto.
De allí fuimos al taller de tintes, donde los trabajadores pasan horas y horas sumergiendo una prenda de ropa en el agua tintada y levantándola, alternativamente, para que coja el color
deseado. Antes de ponerla a la venta se plancha a golpes, con unos mazos que a nosotras nos costaba levantar en el aire.
En el mercado de artesanía me divertí buscando las prendas para mi traje fulani, el de la danza, que es el traje tradicional de una tribu que se encuentra también en los Estados Unidos (conocida como los indios rojos), en la India, etc. Así lo podré llevar siempre que viaje
En el mercado no solo se veían los bolsos de cocodrilo, las babuchas del emir, los productos para ahuyentar al demonio y las piedras para reducir el apetito sexual (dicen que funciona), sino también a los habitantes del lugar
cortando las pieles, cosiendo los gorros musulmanes, embotellando las pócimas… Y me di cuenta de que para las horas que dedican a elaborar uno de los productos que estábamos comprando su precio era ínfimo, y a nosotros no nos llegaría ni para empezar.
—No puedes comparar, aquí un salario normal es mucho más bajo que el nuestro— suelen decir mis amigos.
Pero cuando un salario normal no es suficiente para llevar a un hijo al

Mis babuchas de emir
hospital, para comprar una cama por cada miembro de la familia o para tener a tus hijos contigo en Abuja porque la ciudad es muy cara es que algo no funciona. Lo “normal” para mucha gente es la situación que se vive en la actualidad, y todos sabemos que no es justa.
Antes de comer subimos a una colina desde donde podíamos divisar una parte de la ciudad, que cuenta con unos doce millones de habitantes. La comida era local: una sopa de ocarina (una hortaliza muy viscosa que está muy buena) con rabo de cabra, que se coge mojando una masa hecha de casava y agua (la casava es un tubérculo parecido a la yuca).
Nuestra siguiente visita fue el museo. Es una pena que no os pueda enseñar las fotos antiguas de la ciudad, donde se veían a los colonos ingleses a principios del siglo XX que llegaban con cañones, y los nativos que se defendían con flechas y lanzas. El emir de Kano de aquella época fue

Entrada de una pequeña mezquita
inteligente, y viendo la superioridad militar de los ingleses se sometió a ellos, poniendo por condición que respetaran su religión y su cultura. Quizá por eso aún las conservan hoy en día, mientras que otras zonas fueron evangelizadas.
Estaba disfrutando de las leyendas y las explicaciones del guía del museo, cuando empezó a llover como suele hacerlo aquí: como una tromba. ¡Incluso granizó, cuando estábamos

Sección hausa de una librería
todos en manga corta! Fue una de las lluvias más fuertes del año, dicen, y después de eso las calles estaban inundadas y los vecinos se dedicaban a achicar el agua que se había acumulado delante de sus casas, limpiando a la vez la porquería que se mezclaba con la lluvia.
Pero nosotras aún queríamos ver algo más: la curtidoría. La vimos un poco desierta, porque con la lluvia los trabajadores obtuvieron permiso para marchar a casa. Pero aún pudimos oler los “perfumes” de las aguas llenas de química, y ver las pieles de serpiente secando al sol y las de

Pieles de serpiente
cocodrilo dentro del agua verde.
Fue un día intenso y todo nos encantó. Pero lo que más me impresionó fue conocer una sociedad que vive y respira por el Corán. Rezan cinco veces al día, y eso les recuerda constantemente sus normas morales y religiosas. Por si acaso, algunos carteles en las calles, como señales de tráfico, se las vuelven a recordar. Las mujeres van tapadas, nadie bebe alcohol (al menos
públicamente), muchos hombres tienen varias mujeres y los que no pueden rezan y se abstienen… A veces una simple pregunta de la vida cotidiana tiene su respuesta en el Corán, aunque solo sea para decir que todo está en manos de Alá, como dicen los cristianos de Dios. Estos detalles me han llamado la atención porque son muy diferentes de lo que estamos acostumbrados a ver en nuestras calles (al menos en Galicia, donde los inmigrantes musulmanes aún no forman una comunidad destacada), pero en realidad en Kano la vida no se rige tanto por el Corán, porque también hay leyes civiles, y la sociedad está cambiando y cada vez hay menos poligamia porque sale muy caro… Es una ciudad antigua, pero

Antigua tienda de esclavos
abierta al exterior, y por tanto en evolución constante y diálogo con otros pueblos.
Para los que aún no se han enterado: ¡me quedo un año más en Nigeria!
Para los que quieren ser voluntarios y no encuentran su lugar:
www.hacesfalta.org
o pregunta en la coordinadora de ONGDs de tu comunidad autónoma.

Cabra comiendo en la basura

"Plancha"

Tienda de trajes fulanis
12 Julio 2009 at 20:12
Gracias Mónica por la crónica de la visita a la ciudad musulmana de Kano: por las dificultades de seguir adelante de la población y también por la apertura al diálogo de sus habitantes. ¿No habrà fotos? Abrazos,
Nati
23 Julio 2009 at 20:23
Me ha sorprendido la población de 12 millones de personas. Hasta entonces, me había hecho a la idea que era un pueblecito, supongo que por las cabras de la primera foto. De todos modos, en internet dan cifras de población diversas, la mayor de 10 Millones. Cuando puedas, los cuentas y me dices…
Cuídate.
DAVID
27 Julio 2009 at 11:51
Moltes felicitats per tota la teva feina i vivències, que ara es perllonguen un any més.
Una abraçada
31 Julio 2009 at 20:29
Hola Monica, que diversidad en tus viajes por Nigeria, entendemos un pokito mas en tu bitacora de como viven por alli y nos enseñas un pelin mas de su cultura y religion, merci!!! … un añito se pasara muy rapido! eso espero.. que te vaya super bien cuidate muchisimo besoooooooootes!!!
PDTA. ya no veo la National Geografic gracias a ti…jajaja! bye
14 Agosto 2009 at 22:44
Gracias Mónica por seguir contándonos cosas de Nigeria, un abrazo